9ª Asamblea General del IDC (Nueva Orleans, EEUU)

9ª Asamblea General del IDC (Nueva Orleans, EEUU)

Portada

Es hora de crecer juntos

Es hora de una nueva era del IDC

 

Han pasado casi dos años y medio desde la última Asamblea General del Consejo Internacional de Estibadores (IDC) celebrada en Lisboa, Portugal. Durante este tiempo, los estibadores y trabajadores portuarios nos hemos reivindicado como profesionales clave en la cadena logística internacional, especialmente después de haber sufrido una destructiva pandemia mundial. Aprovechamos la ocasión para agradecer a todos los profesionales su duro trabajo durante el Covid-19 y para recordar a todos los compañeros que han sufrido la pandemia y a los que nos han dejado como consecuencia del virus.

El IDC comienza ahora una nueva etapa. Una época que está llena de importantes retos para los trabajadores portuarios de todo el mundo. Debemos seguir luchando juntos para que las empresas y los gobiernos respeten nuestra profesión y nuestro modo de vida.

La ciudad portuaria de Nueva Orleans acoge la reunión más importante de los últimos años para preservar nuestro futuro, y nuestros compañeros de la International Longshoremen’ Association (ILA) serán magníficos anfitriones de una Asamblea General en la que se deben decidir las líneas de actuación para los próximos cuatro años de los miles de trabajadores que forman parte de nuestra organización internacional.


Mensaje del Coordinador General del IDC, Dennis A. Daggett

Es el momento de diseñar estrategias que respondan a los retos actuales del sector

 

Hermanos y hermanas:

Desde hoy nos reunimos para celebrar la 9ª Asamblea General del Consejo Internacional de Estibadores. Esta asamblea es, por sí sola, la mayor conjunción de sindicatos de trabajadores portuarios de todo el mundo. Al tiempo que celebramos nuestra historia, seguimos creando otras nuevas, al reconocer que los trabajadores portuarios nunca han estado representados por una fuerza como la que está aquí representada, con nuestros hermanos de Nueva Orleans.

Al fin, gracias al firme apoyo de la ILA aquí en Nueva Orleans, y a raíz de la pandemia mundial que afectó a todas nuestras vidas, interacciones y relaciones, estamos cara a cara, hombro con hombro, fuertemente unidos como trabajadores portuarios, al igual que lo hicimos por miles en 2016, en nuestro Día de Acción Global, cuando detuvimos las operaciones en todos los puertos a la misma hora.

Espero que durante nuestros próximos días, juntos en esta asamblea, se produzcan debates enérgicos y saludables sobre los temas que nos afectan a todos, colectivamente, y que cada uno encuentre la oportunidad y el espacio para compartir sus propias experiencias e ideas relativas a nuestra profesión.

Intentaremos sacar a la luz las luchas a las que se enfrenta cada puerto, en la defensa del trabajo digno. La información es poder. Exploraremos la información procesable sobre el empleo precario que, a menudo, es promulgado por las fuerzas motrices de los puertos, y apoyadas por los gobiernos, a pesar del gran coste para las poblaciones que (en teoría) se supone que protegen.

Esperamos abordar en profundidad los retos que plantea la automatización de las terminales portuarias y su impacto en el trabajo portuario. Nuestra asamblea ofrece el momento y la oportunidad para que todos nosotros analicemos realmente esta amenaza de la automatización para nuestras vidas y medios de subsistencia.

Al poner la vista en nuestro futuro colectivo, acojo con satisfacción, en primer lugar, una revisión muy necesaria y saludable del trabajo que ya hemos realizado en el IDC. En éste se incluirá una evaluación rigurosa de nuestra propia organización, el IDC. Examinaremos nuestras raíces, incluidos los orígenes, y empezaremos a trazar el rumbo hacia el que nos debemos dirigir.

Con ambición y entusiasmo, definiremos nuestros objetivos hasta el año 2026 inclusive, incluyendo la decisión de ratificarme como Coordinador General del IDC, junto con los Coordinadores de Zona del IDC, el Coordinador de Prevención, el Coordinador Laboral Internacional y los Auditores, para dotarnos de una estructura operativa eficaz que se pondrá en marcha y se utilizará hasta la próxima Asamblea.

Sin duda, los temas que nos ocupan son vitales para el futuro de nuestra profesión como trabajadores portuarios, y de nuestra organización, el IDC, y requerirán de acciones audaces y valientes por parte de todos los participantes en esta Asamblea. Estoy seguro de que cada uno de los asistentes está a la altura de este reto y espero que esta Asamblea nos permita tiempo para reflexionar y coger energía y pasión para prepararnos para la acción.

Compañeros, el IDC ha cumplido sus objetivos de crecimiento y podemos aprovechar este éxito. Ahora es el momento de consolidar nuestras afiliaciones, y diseñar estrategias que respondan a los actuales retos del sector. Nuestra misión es clara: todos los objetivos y retos deben alcanzarse en un ambiente de amistad y solidaridad, con la misión de profundizar en los niveles de entendimiento mutuo y en la hermandad.

Estoy convencido de que esta Asamblea será un éxito y de que Nunca más caminaremos solos.

Respetuosa y fraternalmente,


Coordinador de Zona de Latinoamérica y Caribe, César Luna

La precarización de la vida

 

Desde el inicio de la pandemia y los cierres de fronteras, vivimos momentos muy complejos en toda América Latina, desde cambios del sistema laboral, como reducción de faenas y horarios en los turnos, hasta compañeros caídos por el Covid-19, pero los puertos jamás dejaron de producir y la pandemia nos atacaba desenfrenadamente, esto nos enfrentó a momentos realmente complejos en los distintos puertos. El cierre de las fronteras agudizó la imposibilidad de acompañarnos presencialmente, pero la unidad no nos impidió poder estar presentes en cada lucha porque, de una u otra forma, en alguna mediación o acción, el IDC está siempre presente.

Desde América Latina y el Caribe nos detenemos por un instante a escribir lo que ha significado la pandemia para los trabajadores portuarios de estas latitudes. Pudimos conocer las opiniones de diversos compañeros que enfrentaron esta realidad en Chile, México, Brasil, Perú o El Salvador, entre otros. Experiencias que, sin duda, se pueden extrapolar a las distintas realidades de esta América diversa y singular. Un proceso qué ha significado aprendizajes, dolores, avances, pero sobre todo retrocesos para quienes ponemos el cuerpo y la vida en un proceso productivo del que cada vez somos menos parte debido a la inminente automatización en la que nos encontramos. Intentaremos en este artículo dar cuenta de cómo ha sido este proceso en los puertos de América Latina y el Caribe. Quizá existan muchas aristas pero nosotros nos centraremos en tres los más sentidos: la seguridad portuaria en tiempos de pandemia, la faena portuaria como primera línea en la transferencia de bienes de primera necesidad, y la postergación en las demandas históricas de los trabajadores portuarios.

Una vez declarada la pandemia a escala mundial, la seguridad e higiene cobró real importancia desvelando la falta de estrategias en el proceso interno de cada empresa donde fueron los trabajadores quienes movilizaron y presionaron para generar acciones y enfrentar de manera adecuada la emergencia sanitaria de la que ningún ser humano debería sentirse ajeno. Pero la mayoría de las empresas se resistían desconociendo incluso la magnitud del problema, “luchamos por los implementos de seguridad a los trabajadores: desde tener las mascarillas en adelante. Era algo impensable y nos decían que estábamos locos y que exagerábamos pero, con el tiempo fuimos dando a la razón. Eso fue lo más complicado: poder lidiar con el miedo de la gente ya que fuimos unos de los pocos sectores que estuvimos trabajando al 100%” (Jorge Salazar, Chile).

Uno de los temas más sensibles al declararse la pandemia y toda las estrategias estatales para enfrentar los efectos de ella, las muertes, la precariedad del mundo médico, la escasez de materias, y la alta mortalidad producto del virus puso en alerta la necesidad de procurar el no desabastecimiento de los productos de primera necesidad, enfrentándonos o declarando las faenas portuarias como uno de los frentes más importante en la cadena de abastecimiento de todos los países, especialmente por el riesgo de crisis económica que ya se vislumbraba. Los trabajadores portuarios sin mayores seguridades en términos de higiene por ejemplo y sin considerar los resguardos necesarios, se transformaron en parte de la primera línea para hacer frente a esta pandemia. “Significó que somos indispensables para la sociedad. La transferencia de carga como alimento indispensable” (Juan Pablo Pizarro, Chile). Por tanto reconocemos que uno de los factores más importantes en la protección de las economías de los países ha sido el trabajo de los propios trabajadores portuarios quienes, durante todo este tiempo han sido los que han puesto el cuerpo para enfrentar esta pandemia. Desde esta área de la cancha, es sabido que las empresas en su mayoría no han experimentado pérdidas significativas producto de la pandemia, el caso del puerto de Veracruz nos ayuda a ejemplificar lo planteado “los puertos del Pacífico mexicano tuvieron una afectación en su operación comercial que impactó en el rango del 25% al 30%. Veracruz fue el menos afectado con un déficit del 3,2% porque su relación es con la zona de Europa, la Costa Este de EEUU, el Caribe y los países latinoamericanos del Atlántico. En su totalidad, el impacto de servicio intermodal que abastecen los puertos mexicanos hacia las aduanas terrestres de EEUU tuvo una afectación cercana al 15%” (Alex Pulido Gómez, México).

Y declaramos que este tiempo ha significado un retroceso en términos de demandas laborales, debido al poco interés que históricamente han demostrado las empresas por las justas demandas de los trabajadores portuarios. La patronal tuvo la justificación para que fuesen legalmente postergadas diversas demandas en curso, es el caso del Sindicato Sutramport APM Puerto Callao, en Perú, quienes se vieron en la obligación de postergar el proceso de negociación colectiva, lo que sin duda reviste un estancamiento en materia de mejoras laborales. Salvo aquellos que ya contaban con alguna protección como contratos, acuerdos colectivos antes de declarado el estado de emergencia sanitaria, y han podido estar medianamente protegidos, existe una gran cantidad de trabajadores que incluso han perdido derechos ya ganados. Como nos relatan desde el Sutap “toda la comisión directiva del sindicato, excepto los camioneros, estamos en juicio mucho antes de la pandemia por el retorno a los muelles, por tanto no vamos a trabajar, mientras tanto cobramos el sueldo completo. O sea que el personal afiliado a Sutap en la provincia de Buenos Aires está haciendo presencia en el lugar de trabajo pero no les dan trabajo y como son mensualizados cobran su salario completo” (Mauricio Zarzuelo, Argentina).

En conclusión, la pandemia ha significado aprendizajes, avances, reorganización, retrocesos y los principales afectados han sido los trabajadores y sus familias. También ha significado la muerte de muchos compañeros, quienes han dejado la vida por exponerse a las malas estrategias y políticas de las empresas. “Nos dejo un tremendo vacío porque perdimos a dos compañeros y muchos familiares de trabajadores y, a pesar que sigue siendo bastante complicado, la pandemia nos ha enseñado a tener más amor a la vida, más amor al prójimo y a ser más solidario, además de guardar siempre las diferentes medidas de higiene y seguridad” (David Castillo, El Salvador).

“Un flagelo para toda la humanidad, enlutando y dejando desvalidos millones de hogares por las pérdidas de vidas, nos demostró al mundo que, por más que la tecnología avance, no estamos preparados para afrontar estos azotes, que son el reflejo de lo mal que esta nuestro mundo” (Nolberto Farfán, Perú).

Finalmente, hemos aprendido que lo más importante para enfrentar cualquier problema, es la Unidad y el Trabajo. Por tanto, desde IDC América Latina y el Caribe nos hemos propuesto robustecer nuestra organización como trabajadores, y nos encontramos actualmente en un proceso de conformación de una red de delegados para agilizar diversas temáticas y propuestas para la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores portuarios de estas latitudes.

Un abrazo afectuoso.


Coordinador de Zona de la Costa Oeste, Bobby Olvera Jr.

La ILWU emerge de la pandemia con una posición de fuerza

 

Durante el pasado año, la ILWU se ha enfrentado a muchos retos y oportunidades. Los trabajadores portuarios de la ILWU se vieron duramente afectados por el Covid-19 y siguen lidiando con el impacto de la pandemia. Los puertos de la Costa Oeste de Estados Unidos permanecieron abiertos y los estibadores se aseguraron de que la carga siguiera fluyendo, y de que los EPIs y otros equipos médicos esenciales se descargaran en nuestros puertos para que pudieran ser entregados a los hospitales y al personal médico de primera línea. Los trabajadores del ILWU permanecieron en sus puestos durante la pandemia, pero esto tuvo un coste para la salud de los miembros del ILWU, ya que muchos se contagiaron, lo que provocó la trágica muerte de varios compañeros portuarios del ILWU.

La pandemia puso de manifiesto la debilidad de los eslabones de la cadena de suministro de Estados Unidos fuera de los puertos de la Costa Oeste. La ILWU fue objeto de un intenso escrutinio por parte de los medios de comunicación, que se centraron en la fácil visualización de docenas de buques portacontenedores anclados en la bahía de San Pedro, California, a la espera de atracar en los puertos de Los Ángeles y Long Beach. Aunque los miembros de la ILWU establecieron récords en el movimiento de mercancías, las deficiencias, junto con otros eslabones de la cadena de suministro, como la escasez de mano de obra en las industrias del transporte por carretera y el ferrocarril, la escasez de chasis y la falta de espacio en los almacenes; provocaron que los contenedores se apilaran en los puertos.

Años de construcción de sólidas relaciones con los líderes electos han hecho que la ILWU se convierta en un importante socio laboral de la Administración del Presidente de Estados Unidos, Joe Biden. La ILWU tiene un asiento en la mesa y una voz importante en Washington mientras los legisladores y las agencias federales trabajan para desarrollar soluciones a los problemas actuales de la cadena de suministro.

El 13 de octubre de 2021, el Presidente Internacional de ILWU, Willie Adams, asistió a una reunión con el Presidente Joe Biden; la Vicepresidenta, Kamala Harris; el Secretario de Transporte, Pete Buttigieg; el Consejero Económico Nacional, Brian Deese; el Enviado del Puerto, John Porcari; y los principales actores de la cadena de suministro de las empresas, los trabajadores y el gobierno. La reunión formaba parte del esfuerzo continuo de la Administración Biden-Harris para abordar los retos de la cadena de suministro causados por el enorme aumento de la carga desde el inicio del Covid-19.

En una conferencia de prensa posterior a la reunión, el Presidente Biden agradeció a los trabajadores organizados, y a la ILWU en particular, por participar en la solución de la actual crisis de la cadena de suministro. «Quiero dar las gracias especialmente a los trabajadores, a Willie Adams, Presidente del International Longshore and Warehouse Union, que está aquí hoy», dijo Biden.

La Administración Biden-Harris creó un grupo consultivo de la cadena de suministro de la industria «Joint Ports Action» que se reúne tres veces por semana para abordar los problemas actuales de la cadena de suministro y ayuda a coordinar la política de la cadena de suministro. El miembro del comité costero de la ILWU, Frank Ponce de Leon, fue designado por el presidente Adams como representante de la ILWU en ese grupo asesor.

Los días 22 y 23 de marzo de 2022, el Secretario de Trabajo de EEUU, Marty Walsh, recorrió los puertos de Seattle y Tacoma (Washington) y se reunió con miembros de la ILWU y funcionarios de los Locales 19 y 23 para discutir la inversión en infraestructuras portuarias, cadena de suministro, la agenda de la Administración Biden para los trabajadores, y otros temas.

El Secretario Walsh vino al Noroeste del Pacífico por invitación del Presidente Adams. Durante sus visitas a los puertos, el Secretario Walsh estuvo acompañado por el Presidente Adams, el Vicepresidente Internacional, Bobby Olvera, Jr., y los miembros del Comité Costero Frank Ponce de Leon y Cam Williams. El presidente del Local 19, Herald Ugles, y el presidente del Local 23, Jared Faker, asistieron a las giras en sus respectivos puertos.

Y el 25 de abril de 2022, Max Vekich, miembro jubilado del Local 52 de la ILWU, prestó juramento como quinto miembro de la Comisión Marítima Federal (FMC) en una ceremonia celebrada en Washington D.C. Fue confirmado por el Senado estadounidense por una votación de 51 a 43 el 10 de febrero. El comisario Vekich fue nombrado por primera vez para cubrir la vacante en la FMC por el presidente Biden en junio de 2021. El comisario Vekich aporta cuatro décadas de experiencia moviendo mercancías en los muelles a su nuevo papel como comisario de la FMC. Es el segundo representante laboral que sirve en la FMC en su historia y el primer ex miembro del ILWU que sirve en la Comisión.

Este mes, el ILWU se sentará y comenzará las negociaciones con nuestros empleadores, la Asociación Marítima del Pacífico, para llegar a un nuevo acuerdo con muchos de los mismos empleadores para los que nuestros hermanos y hermanas del IDC de todo el mundo trabajan cada día. Nuestro convenio actual expira en julio, y nuestra solidaridad es fuerte. Agradecemos sus mensajes de apoyo. Un perjuicio para uno es un perjuicio para todos.


Coordinador de Zona de Asia y Oceanía, Paul Keating

Si no luchas, pierdes

 

Compañeros, desde el Congreso del IDC de Lisboa de 2019, el MUA se ha enfrentado a algunas de las negociaciones de convenios empresariales más importantes y amargos de los últimos tiempos, con victorias del MUA después de años de acción industrial continua y militante llevada a cabo por las bases.

Los resultados obtenidos se centraron en acuerdos de empresa de cuatro años, aumentos salariales anuales decentes, cláusulas de seguridad del MUA, puestos de trabajo permanentes (turnos de 32 y 31 horas semanales), seguridad laboral, ausencia de despidos forzosos debido al cambio tecnológico, controles y asignación de listas del MUA, derecho de retorno, controles del MUA sobre la contratación (grupos de trabajo acordados) y criterios de selección para la formación y la promoción, por nombrar algunos de los resultados. Como dice el refrán, “Si no luchas, pierdes”.

Durante este tiempo, la MUA se enfrentó a algunas de las fuerzas más reaccionarias del país, como el imperio mediático de Murdoch, que destilaba su odio hacia los sindicatos y los trabajadores, especialmente hacia la MUA, cuando se trataban de las negociaciones de Patricks Enterprise. El Primer Ministro conservador de Australia también intervino con su histeria al afirmar que la MUA estaba chantajeando al país.

El frente australiano también fue testigo de la huelga más larga de los Wharfies en la historia de Australia, con los valientes Wharfies de Fremantle que trabajaban para Qube, dirigidos por la branch de Australia Occidental de la MUA y el liderazgo del compañero Will Tracey, que apoyaron a sus miembros que decidieron ir a la huelga hasta que se cumplieran todas sus reclamaciones pendientes. La huelga duró casi doce semanas e inspiró un importante apoyo en todo el país por parte de los trabajadores y los sindicatos, así como a escala internacional, lo que hizo que nuestros miembros siguieran adelante. Finalmente, los trabajadores ganaron las reivindicaciones que habían planteado doce semanas antes.

La MUA no podría haber ganado esta lucha sin la solidaridad, el apoyo vino de los sindicatos de toda Australia, nuestro propio sindicato, la división de la construcción del CFMMEU, se volcó en esta lucha. El Consejo Internacional de Estibadores, dirigido por el compañero Dennis Daggett, no tardó en movilizar y organizar el apoyo a esta huelga: Con Jordi Aragunde a su lado, que no perdió tiempo en movilizar a los afiliados del IDC para ayudar a la MUA. La solidaridad internacional también vino de la mano del presidente de ITF y secretario nacional de la MUA, Paddy Crumlin, que también movilizó a sus afiliados en defensa de la huelga en Qube. Fue el poder colectivo de los estibadores y sus sindicatos a través del IDC y la ITF lo que convirtió esta tremenda lucha en una victoria. Compañeros, la MUA nunca olvidará las acciones directas de solidaridad y el apoyo financiero de nuestros hermanos de MUNZ, Unite, ILA o ILWU.

En diciembre de 2019 Australia se enfrentó al peor «infierno» de incendios forestales jamás registrado, que destruyó todo a su paso, prácticamente no se salvó nada, y además este año Australia también tuvo las peores inundaciones registradas, causando la destrucción más inimaginable en nuestro país y sus comunidades. En 2019, el humo de los incendios forestales cubrió toda la ciudad de Sídney y los registros de contaminación atmosférica fueron los más altos jamás registrados, y fue durante este tiempo cuando las bases de la MUA adoptaron una postura totalmente apoyada de retirarse hasta que los niveles de contaminación volvieran a la normalidad y fuera seguro volver al trabajo.

El acontecimiento más importante al que se enfrentó el mundo fue la devastación de la pandemia del virus Covid-19, y ningún país o comunidad se salvó de esta enfermedad. A lo largo de los cierres patronales y fronterizos y del colapso económico mundial, fueron los trabajadores los que mantuvimos todo en marcha; y los trabajadores que fueron esenciales para nuestra recuperación, como los trabajadores de los supermercados, los trabajadores de la sanidad, los limpiadores, los trabajadores de la asistencia a la tercera edad, los trabajadores de las fábricas y los almacenes, los trabajadores del sector público, los trabajadores del transporte, los marineros, los estibadores y los agricultores. No necesitamos entonces a banqueros, directores generales, jefes, multimillonarios, ricos, y tampoco los necesitamos ahora.

Durante los últimos doce meses, la MUA ha sido objeto de un ataque político sostenido por parte de tres comisiones federales motivadas por los prejuicios y el odio hacia los sindicatos y, en nuestro caso, hacia el sindicalismo militante. Seguimos luchando contra estas comisiones federales y defendiendo a nuestros miembros y nuestros intereses sobre la base de los valores de la clase trabajadora. La lucha continúa.

Camaradas y, por último, como Coordinador regional del IDC, me complace informar de que la sección de Australia Occidental de la MUA se ha unido al IDC. Además de esta noticia, la delegación de la región de Asia – Oceanía, aquí en la Asamblea, cuenta con una importante delegación de la MUA de tres secciones, el Secretario Nacional del Sindicato Marítimo de Nueva Zelanda (MUNZ), Craig Harrison, y el miembro de la MUNZ, Carl Findlay, y los líderes sindicales indonesios, el Presidente del FBTPI, Mudarip, y el adjunto del SPJICT, Suryansyah Bahar.

En nombre de la región de Asia – Oceanía, deseamos al Consejo Internacional de Estibadores y a todos nuestros sindicatos afiliados lo mejor y una exitosa Asamblea General del IDC 2022.


Mensaje de la Zona Europea, Andy Green

En Europa, aprovecharemos todos los éxitos que tengamos

 

En Europa hemos visto una gran actividad en todo el continente, sobre todo por los desafíos de la pandemia y la guerra en Ucrania. En los últimos años, los estibadores de Portugal e Italia se han defendido de ataques injustificados. En el Reino Unido hemos visto intentos para bajar nuestros salarios y, ahora, la amenaza de la automatización. Hemos dicho adiós a algunos afiliados y, también, hemos dado la bienvenida a otros nuevos; y aprovecharemos todos los éxitos que tengamos.

En los primeros días de la pandemia, los niveles de carga disminuyeron considerablemente en nuestros puertos. Sin embargo, estas reducciones fueron de corta duración y, en pocas semanas, fuimos testigos de volúmenes récord, que continúan hasta el día de hoy. El impacto de Covid-19 podría haber sido devastador, pero gracias a la dedicación y el duro trabajo de todos los estibadores del mundo, mantuvieron en movimiento los alimentos, el combustible y las mercancías esenciales, permitiendo que nuestros pueblos y nuestras naciones siguieran adelante.

La guerra en Ucrania ha sacado lo mejor de todos nosotros, con estibadores de toda Europa y del mundo que se niegan a manipular cualquier barco, ya sea de propiedad o fletado por una empresa rusa; jugando nuestro papel para apoyar al pueblo de Ucrania contra la agresión de Putin.

En Portugal, los estibadores de SEAL siguen luchando en lo que se ha convertido en uno de los conflictos portuarios más largos de Europa. El operador portuario Yilport cerró las bolsas de trabajo existentes y, con ello, bloqueó el empleo de los estibadores sindicalizados, incumpliendo el convenio colectivo. Desde 2019, los estibadores portugueses han realizado huelgas y prohibiciones de horas extras en todos los puertos del país, y más recientemente han tenido varios éxitos en los tribunales. A pesar de esto, esta empresa todavía no ha cooperado con estas sentencias y sigue arrastrando los pies. El IDC seguirá apoyando a los estibadores de SEAL hasta que obtengan su merecida victoria.

En Italia, los trabajadores de todo el país se vieron obligados a pagar 15 euros (16 dólares) cada 48 horas por los kits de pruebas de Covid-19 sólo para poder trabajar. Los estibadores del sindicato CLPT de Trieste y Monfalcone dirigieron huelgas contra estos cobros obscenos y triunfaron. En consecuencia, la autoridad portuaria rescindió el acuerdo que reconocía al sindicato y se niega a cualquier otra negociación con nuestros compañeros. El IDC está elaborando un plan de acción para ayudar a los estibadores del CLPT y obligar a la autoridad portuaria a sentarse a la mesa.

Situado en Bélgica, el puerto de Amberes es uno de los mayores de Europa. Recientemente se ha anunciado que el cercano puerto de Brujas se considerará parte de su vecino mayor y se denominará Puerto de Amberes-Brujas. Por lo demás, la situación actual se mantiene estable en Bélgica.

En el Reino Unido, Forth Ports, los propietarios de siete puertos en Inglaterra y Escocia, a pesar de ver volúmenes récord, se negaron a aumentar los salarios. Los afiliados de IDC en Australia utilizaron su influencia con los inversores para ayudar a cambiar de opinión y conseguir un aumento. En Felixstowe, el mayor puerto del Reino Unido, la amenaza de la automatización se está haciendo presente, por lo que debemos empezar a planificar nuestra resistencia.

Recientemente hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de nuestro querido hermano Jimmy Nolan, que fue el líder sindical en los muelles de Liverpool durante la larga huelga de los años 90. Jimmy y 300 estibadores fueron despedidos después de negarse a cruzar un piquete. Se mantuvieron firmes a pesar de los muchos ataques a los que se enfrentaron, construyendo una gran campaña internacional. De este conflicto y de su campaña nació el Consejo Internacional de Estibadores.

Ahora miramos al futuro y, con Dennis Daggett como nuestro Coordinador General, el IDC se está transformando. Tenemos una plataforma estable y una clara visión estratégica para fortalecer y construir nuestra organización y, con el apoyo de Jordi Aragunde, el IDC será imbatible.


Coordinador de la Zona Este, Kenneth Riley

Una nueva era del IDC debe incluir el crecimiento y la expansión de nuestra red

 

Saludo a mis compañeros estibadores de todo el mundo, y especialmente a mis hermanos y hermanas afiliados al IDC, el Consejo Internacional de Estibadores. Me complace dar la bienvenida a todos nuestros delegados e invitados a la 9ª Asamblea General del IDC y a la ciudad anfitriona, la hermosa e histórica ciudad de Nueva Orleans, Luisiana, sede de los sindicatos ILA 3000, 1497 y 2036.

Parece que fue ayer cuando nos reunimos en la isla de Tenerife, en las Islas Canarias españolas, para formalizar y estructurar una nueva federación de trabajadores portuarios que llevaba cinco años de trabajo previo.

De esas reuniones surgió el IDC, nacido en medio de la lucha y forjado por la necesidad de solidaridad global. La determinación de avanzar, incluso en medio de un ataque global coordinado contra los trabajadores portuarios, se convirtió en nuestra motivación. Parece que fue ayer, pero este año se cumplen 22 años desde la formalización de esta organización.

Quiero hacer una pausa y reconocer a uno de los grandes pioneros de este movimiento, que acaba de fallecer recientemente, Jimmy Nolan. Honro a Jimmy por su visión, su liderazgo y su comprensión del principio del sindicalismo y el grado de militancia que puede conllevar. En mi primer mandato, y en un momento en que ambos estábamos en crisis, conocí a Jimmy Nolan, me abrazó, abrazó nuestra lucha, prometió su solidaridad y me hizo creer que íbamos a estar bien. Tenía razón, al final triunfamos. Así que, una vez más, honro a Jimmy y su vida de logros y su dedicación al movimiento de los trabajadores portuarios en todo el mundo. Descansa en paz, hermano Jimmy. ¡Hiciste una gran labor!

Estoy de acuerdo con el Coordinador General, Dennis Daggett. Es hora de una nueva era de IDC. La cuestión es cómo será esa nueva era. Si se deja en manos de los operadores de las terminales, de las navieras, de los empresarios, de la aparición de más y más gobiernos conservadores de ultraderecha, no tengo ninguna duda de cómo sería. Su libreta está abierta desde hace años y a la vista de todos: automatizar, automatizar y automatizar. Aumentar la productividad. Bueno, el jurado aún no ha decidido. Aumentar el desempleo. Bueno, el jurado ya está decidido y la respuesta es un rotundo sí.

Una nueva era de IDC debe incluir el crecimiento y la expansión de nuestra red. Debe haber un esfuerzo renovado para ayudar a los trabajadores portuarios que están experimentando nada menos que la explotación, el aislamiento y, en algunos casos, la aniquilación. Una nueva era del IDC debe incluir una financiación adecuada para una organización encargada de una misión tan compleja y vital como la que tenemos ante nosotros. La fuente de nuestra financiación debe provenir de nuestros miembros de base y no únicamente de las cuotas per cápita pagadas por nuestras organizaciones afiliadas. El poder de cualquier movimiento está en las bases y también los recursos. Por lo tanto, una nueva era del IDC debe incluir la formación de nuestros miembros en las bases. No tengo ninguna duda de que si formamos adecuadamente, participarán. Se apropiarán de esta misión tan importante y crítica que tenemos ante nosotros. Al fin y al cabo, se trata de su futuro.

Por último, una nueva era del IDC debe garantizar que cada afiliado del IDC se comprometa a vivir el verdadero significado de nuestro credo: «Nunca más caminaremos solos». Debemos practicar y no sólo memorizar el lema de la ILWU, «Un perjuicio para uno es un perjuicio para todos». Y debemos recordar las palabras de nuestro Coordinador General, «Si estamos juntos, es imposible fracasar».

Así que, para todos los que están aquí presentes y para los que no pudieron asistir, este es un momento decisivo en nuestra historia. Hay muchas luchas por delante; ninguna que debamos temer, pero cada una que debamos anticipar. Dejemos que los que escriben la historia se sienten al margen y escriban la historia, y dejemos que los que luchamos y hacemos historia hagamos precisamente eso, luchar y hacer historia.

Hagamos que esta 9ª Asamblea General sea la mejor de la historia. Ahora pongámonos manos a la obra.


Coordinador de la Zona África, Guigrhehi Pierre Aklegbou

La necesidad de modernizar la legislación marítima es acuciante en África

 

Estimados compañeros delegados sindicales,

La coordinación africana del Consejo Internacional de Estibadores (IDC), a través de mi humilde voz, les dirige a ustedes y a sus respectivos sindicatos, su cálido y sincero agradecimiento por la importante resolución de apoyo a los afiliados de nuestra zona, que tuvieron a bien adoptar durante nuestras asambleas de Miami (Florida, Estados Unidos) en septiembre de 2016; y reafirmar en nuestra última Asamblea General de noviembre de 2019 celebrada en Lisboa (Portugal).

Les informamos que la Coordinación de la Zona Africana, creada en 2010, cuenta con 22.262 estibadores agrupados en torno a treinta y cuatro (34) sindicatos. Abarca once (11) países, entre ellos Mauritania (África del Norte), Benín, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Guinea Conakry, Senegal y Togo (África Occidental), Camerún (África Central) y Somalia (África Oriental).

Recordemos que, según las estadísticas de la Organización Marítima Internacional, África representa el 2% del comercio mundial. Para aumentar esta cuota marginal, desde los años 90 se han realizado inversiones masivas en infraestructuras portuarias de tamaño adecuado. Sin embargo, los recursos humanos siguen siendo el eslabón débil de esta cadena.

Los principales problemas a los que se enfrentan los estibadores son principalmente institucionales y, en segundo lugar, estructurales en términos de empleo. En efecto, la mayoría de nuestros Estados han adoptado legislaciones nacionales para regular el sector marítimo portuario desde su acceso a la soberanía. Más de cinco o incluso seis décadas después, la necesidad de modernizar estas leyes es acuciante.

A este nivel, Costa de Marfil acaba de dar un ejemplo adoptando el 30 de junio de 2017 un nuevo código marítimo y, en consecuencia, adoptando el 30 de enero de 2019 un decreto sobre el estatuto especial de los estibadores. Este texto es mucho más ventajoso para nuestros compañeros. Sin embargo, la plena aplicación de esta nueva normativa publicada en el Boletín Oficial de la República, el 21 de mayo de 2019, es reclamada por los 8.000 estibadores de los puertos de Abiyán y San Pedro.

En cuanto a las dificultades organizativas comunes a la mayoría de los puertos de nuestra zona, se resumen en las siguientes observaciones:

– la multiplicidad de oficinas de gestión de los estibadores, la mayoría de las cuales están respaldadas por sindicatos de empresa, y sus consecuencias de competencia desleal

– el trabajo informal practicado a gran escala

– la desplanificación de las normas portuarias, ya obsoletas,

– la presencia cada vez más visible de las multinacionales con sus centros de decisión situados lejos de nuestros países

– la ausencia y/o insuficiencia de seguridad social y de cobertura médica debido al carácter eventual de los trabajos

– la subcontratación orquestada por las empresas en detrimento de los estibadores

– la privatización de los puertos con la ausencia y/o insuficiencia de formación de los estibadores para adaptarlos a los cambios irreversibles en curso en el sector portuario

– la insuficiencia de los medios para luchar contra los accidentes de trabajo y la ausencia de un seguro compensatorio que induzca a indemnizaciones en caso de incapacidad y reducción de las capacidades del trabajador.

Todo esto hace que el trabajo de los estibadores sea cada vez más precario. El trabajo se organiza en dos turnos de 12 horas o en tres turnos de 8, según los diferentes puertos. La remuneración de los estibadores ocasionales y de los estibadores permanentes varía entre 305f cfa y 492f cfa por hora trabajada.

Las condiciones de vida de los estibadores, que dependen de las condiciones de trabajo, son más que preocupantes: Dificultades para obtener una alimentación adecuada, una vivienda digna, etc.

La movilización de los trabajadores en torno a sus intereses colectivos se ve sistemáticamente frustrada en algunos puertos mediante despidos masivos, como en el puerto de Cotonú, donde 21 estibadores miembros del sindicato afiliado Synfomap, perdieron sus puestos de trabajo debido a la huelga. En otros puertos del continente en los que la acción sindical es dinámica, algunos intentan dejar fuera de juego a los sindicatos activos.

Como se puede ver fácilmente, hay que conquistar todos los derechos y obtener nuevos beneficios. Para ello, el apoyo solidario del IDC y la máxima movilización de los trabajadores en todas las empresas y en las negociaciones colectivas, serán bazas importantes.

En mi calidad de responsable de la coordinación africana, pido a la 9ª Asamblea General del IDC que reafirme su valioso apoyo a los afiliados de nuestra zona y que haga un llamamiento a los gobiernos de nuestros países para que resuelvan los problemas expuestos en el presente informe.


* Enlace a la revista conmemorativa de la 9ª Asamblea General del IDC (en inglés)


* Enlace a la Agenda de la Asamblea General

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